Confieso que he leĆdo
- 7 sept 2023
- 9 Min. de lectura
Actualizado: 18 sept 2023

En este quinto trabajo del dossier "PsicoanƔlisis y modernidad", Lila M. Feldman nos propone un ejercicio de lectura que ponga en evidencia las violencias, que nos permita identificar las negaciones y silenciamientos que hicieron falta para dar existencia a algunos de nuestros mƔs valiosos conceptos.
* por Lila M. Feldman
Si toda escritura es la confesión de una lectura, esta escritura confesarĆ” varias cosas. La primera, puntapiĆ© de este texto, es la lectura de varios textos de Pablo Tajman, a quien yo no conocĆa, pero en quien encuentro a un desconocido afĆn o familiar, como si se tratara de un viejo interlocutor o amigo. Luego, este texto confesarĆ” lo mal que yo he leĆdo en el pasado o, mejor dicho, todo lo que mi trabajo de lectura se ha visto modificado, y cuĆ”les encuentros y encrucijadas lo han convertido en esto que es hoy mi oficio de escribir: intentar aprender a leer cada vez mejor.
Ya me tocarĆ” precisar de quĆ© se trata leer mejor, pero ahora empiezo por confesar āyo tambiĆ©n- que no he leĆdo en vano.
A los 20 o 21 aƱos coordinaba talleres literarios en la facultad de psicologĆa de la UBA y en alguna que otra pequeƱa institución. En esos espacios utilizaba algĆŗn disparador para propiciar la escritura en el taller. Entre esos textos, recuerdo Ć©ste de Pablo Neruda, parte final de su libro autobiogrĆ”fico āConfieso que he vividoā.
Todo lo que usted quiera, si seƱor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan... Me prosterno ante ellas...Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito... Amo tanto las palabras... Las inesperadas... Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen... Vocablos amados... Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocĆo... Persigo algunas palabras... Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema... Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebĆŗrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como Ć”gatas, como aceitunas... Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto... Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruƱida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola... Todo estĆ” en la palabra... Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que la obedeció... Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el rĆo, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raĆces... Son antiquĆsimas y recientĆsimas... Viven en el fĆ©retro escondido y en la flor apenas comenzada... QuĆ© buen idioma el mĆo, quĆ© buena lengua heredamos de los conquistadores torvos... Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las AmĆ©ricas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maĆz, huevo fritos, con aquel apetito voraz que nunca mĆ”s se ha visto en el mundo... Todo se lo tragaban, con religiones, pirĆ”mides, tribus, idolatrĆas iguales a las que ellos traĆan en sus grandes bolsas... Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra. Pero a los barbaros se les caĆan de las botas, de las barbas, de las yemas, de las herraduras, como piedricitas, las palabras luminosas que se quedaron aquĆ respandecientes.... el idioma. Salimos perdiendo... Salimos ganando... Se llevaron el oro y nos dejaron el oro... Se lo llevaron todo y nos dejaron todo... Nos dejaron las palabras.
Todo acto de cultura es tambiĆ©n un acto de barbarie, escribió Walter Benjamin, y vaya que el texto de Neruda es testimonio de eso. Sólo que es un texto en el que la barbarie se romantiza, y hasta se agradece. MĆ”s inadvertido aĆŗn, pasó sin dejar huella en mi memoria este pĆ”rrafo ubicado en el capĆtulo 4 del mismo libro:
Era tan bella que a pesar de su humilde oficio me dejó preocupado. Como si se tratara de un animal huraƱo, llegado de la jungla, pertenecĆa a otra existencia, a un mundo separado. La llamĆ© sin resultado. DespuĆ©s alguna vez le dejĆ© en su camino algĆŗn regalo, seda o fruta. Ella pasaba sin oĆr ni mirar. Aquel trayecto miserable habĆa sido convertido por su oscura belleza en la obligatoria ceremonia de una reina indiferente. Una maƱana, decidido a todo, la tomĆ© fuertemente de la muƱeca y la mirĆ© cara a cara. No habĆa idioma alguno en que pudiera hablarle. Se dejó conducir por mĆ sin una sonrisa y pronto estuvo desnuda sobre mi cama. Su delgadĆsima cintura, sus plenas caderas, las desbordantes copas de sus senos, la hacĆan igual a las milenarias esculturas del sur de la India. El encuentro fue el de un hombre con una estatua. Permaneció todo el tiempo con sus ojos abiertos, impasible. HacĆa bien en despreciarme. No se repitió la experiencia.
ĀæDe quĆ© modos hemos logrado leer sin revolvernos frente a este relato? ĀæDe cuĆ”les maneras se ocupa el patriarcado de camuflarse, incluso en el territorio de la poesĆa? Camuflarse, escribo, y esa palabra no llega a nombrar precisamente a esa operación que transforma una violación en un encuentro sexual mĆ”s, narrado sin asomo de vergüenza, expuesto ante todxs. Me espanta mĆ”s nuestra lectura que lo que Neruda ha escrito.
ĀæLes psicoanalistas venimos de ParĆs, de Viena, de Londres? Eso ātal vez con otras palabras- se preguntaba Silvia Bleichmar cuando seƱalaba nuestras propias teorĆas sexuales infantiles, las de lxs psicoanalistas. Agrego que nuestras teorĆas sexuales infantiles son tambiĆ©n teorĆas coloniales y patriarcales. Agrego que lxs psicoanalistas tambiĆ©n hemos romantizado y agradecido, incluso desmentido, nuestro propio potencial de barbarie, las aniquilaciones, negaciones y silenciamientos que hicieron falta para dar existencia a algunos de nuestros mĆ”s valiosos conceptos. Para darme cuenta de todo eso es que tuve que aprender, de nuevo, a leer. Sigo aprendiendo. Sobretodo a partir de mi vuelta a grandes psicoanalistas y filósofos argentinos, de los que ya no estĆ”n y de los que siguen por aquĆ, vivitos y coleando, escribiendo cosas que han sido dichas y escritas ya hace mucho mucho tiempo y que sin embargo parecen nuevas, o vanguardia, y es que no han dejado de ser nunca lo que son: herejĆas.
Junto a Mercedes Cicalese, hemos escrito un artĆculo al que titulamos āDe-castraciónā, y en el que de un modo mĆ”s elegante decĆamos que es una canallada seguir hablando de Complejo de castración, y defendiendo con uƱas y dientes ese concepto, el de castración, como si se tratara de un tesoro sagrado, y como si de Ć©l dependiera la subsistencia de nuestra teorĆa. Es que para muchxs es asĆ. Hacer un profundo trabajo de de-construcción, tal vez sea tambiĆ©n hacer un recorrido de todos los silencios y omisiones, de todos los pactos negacionistas que conservan nuestras teorĆas. A mĆ me interesa el lenguaje que es capaz de desnaturalizar e iluminar opresiones, no el lenguaje que trabaja para protegerlas, mantenerlas o desmentirlas. El lenguaje inclusivo que me interesa es exactamente ese mismo, mucho mĆ”s allĆ” de utilizar la āeā o la āxā, y aun haciĆ©ndolo, me interesa el lenguaje que se reinventa a sĆ mismo y que restituye a lo desmentido al lugar que le corresponde. El lenguaje es un campo de batalla, tambiĆ©n lo es. Sigo aprendiendo a leer.
Como les decĆa, me encontrĆ© con los escritos de Pablo Tajman. Los devorĆ©. No voy aquĆ a extenderme en citas ni repetir lo que Ć©l ya dice, pero sĆ quiero seƱalar la confluencia de preocupaciones, y algunas cosas que me hizo pensar: el sepultamiento de capas reprimidas dentro del propio lenguaje psicoanalĆtico y las limitaciones que los conceptos han forjado en nuestro pensamiento. A propósito de la presentación de un libro recientemente publicado por la Editorial TopĆa (Los procesos de subjetivación en psicoanĆ”lisis. El psicoanĆ”lisis ante el apremio de una revolución paradigmĆ”tica) de Luciano RodrĆguez Costa, me encuentro hoy pensando en torno a lo que Pablo seƱala en su tĆtulo: ĀæDónde empieza y dónde termina el psicoanĆ”lisis?, y que Luciano trabaja en otros tĆ©rminos, pero de un modo similar, cuando afirma que lo histórico-polĆtico reclama su lugar en la constitución subjetiva y en el trabajo analĆtico, no sólo respecto de la sesión con un paciente particular, sino con el anĆ”lisis de las propias implicaciones y procesos de subjetivación de cada analista. Luciano āsu libro es imperdible- realiza un minucioso trabajo que se propone explicar por quĆ© lxs psicoanalistas hablamos de āprocesos de subjetivaciónā, y que los mismos no sólo corresponden al campo de la sociologĆa o de otros campos de conocimiento, sino tambiĆ©n al nuestro. En algunos de estos artĆculos que escribĆ recientemente, me vengo preguntando quĆ© lugar le damos lxs psicoanalistas a la realidad, y sostengo que la misma es una cuarta instancia psĆquica. Claro que todo esto se aproxima a aquellas cuestiones que Pablo plantea: la de los inicios, los finales, los lĆmites, el adentro y el afuera del psicoanĆ”lisis. Sigo aprendiendo a leer. Eso para mĆ ha abarcado la redefinición de todas esas cosas que reciĆ©n enumerĆ©.
Entonces, los procesos de subjetivación que nos involucran tanto a pacientes como a analistas son tambiĆ©n objeto del psicoanĆ”lisis, los procesos de subjetivación no son un āafueraā o un contexto o coyuntura de lo que supuestamente importa que es la āestructura psĆquicaā, individual, y por supuesto a-histórica, que se ubica āadentroā del sujeto, que es sujeto del inconciente y que no tiene nada que ver con la realidad histórico-polĆtica que lo ha constituĆdo⦠Los procesos de subjetivación nos importan no solamente porque los abusos y violencias se repiten todos los dĆas, arrasadores, inundando los consultorios del Ć”mbito pĆŗblico y privado. Hacemos muy bien si nos interrogamos por la producción social de padecimiento, si nos sentimos concernidxs por ello, y claro que nos concierne eso a lxs psicoanalistas y trabajadores del campo de la salud mental en general, pero quiero decir, ademĆ”s, que los procesos de subjetivación nos importan tambiĆ©n aunque el padecimiento por el que cualquier paciente nos consulta no se incluya en el de los efectos sufridos por algĆŗn traumatismo. Nos importan siempre, estĆ”n siempre, no empiezan ni terminan allĆ. En ese sentido, recomiendo tambiĆ©n el artĆculo de León Rozitchner llamado āEdiposā. SĆ, Edipos en plural. Porque formas de subjetivación edĆpica hay varias, no es una sola, y porque el Edipo tambiĆ©n puede ser un dispositivo de normativización psĆquico-cultural con su propio campo de desmentidas. No sólo por lo familiarista, sino tambiĆ©n por lo colonial.
Tuve que aprender de nuevo a leer para descubrir que cuando leo tambiĆ©n tengo que ubicar al poder como punto de vista. Los feminismos no son Ćŗnicamente una teorĆa polĆtica porque se ocupan de los derechos de mujeres y disidencias, sino que son una teorĆa polĆtica en tanto analiza y discute el poder. Y el poder patriarcal y colonial nos ha subjetivado y nos subjetiva a todxs.
El psicoanĆ”lisis tambiĆ©n es una teorĆa polĆtica, que ha sido y es revolucionaria, y que ha sido y es conservadora. El psicoanĆ”lisis, sus teorĆas y conceptos y prĆ”cticas son asimismo campo de conflictos y batallas. No son un sitio neutral, puro, ni mucho menos un sitio superior desde el cual mirar a todo lo demĆ”s. El psicoanĆ”lisis no ha terminado aĆŗn de construirse. No hay textos sagrados, o no deberĆa haberlos. El psicoanĆ”lisis es una teorĆa polĆtica que puede ser encarnada en prĆ”cticas emancipatorias o en prĆ”cticas alienantes y violentas (Recomiendo la lectura de Piera Aulagnier y sus trabajos en torno a la alienación. Ella tambiĆ©n me enseƱa a leer, ella tambiĆ©n se ocupa de pensar acerca de lo que el poder es capaz de hacer, en la transferencia y su campo de asimetrĆas). De esas experiencias alienantes, violentas y aƱado abusivas, tambiĆ©n las hay dentro del Ć”mbito psicoanalĆtico. En muchas instituciones. En muchos consultorios.
AsĆ como no sabemos de antemano dónde ni cuĆ”ndo termina o empieza una sesión, tampoco sabemos a lo que nos enfrentamos cuando abrimos un libro o cliqueamos en un texto. No sabemos quĆ© empezarĆ” allĆ, ni cuĆ”ndo terminarĆ” de atravesarnos, no sabemos cuĆ”ntas transformaciones puede desencadenar. En una de esas nos llevarĆ” a revisar toda nuestra biblioteca. En una de esas seguiremos aprendiendo a leer.
Ah⦠me faltó contarles quĆ© entiendo por leer mejor. Sigo a uno de mis maestros, Eduardo Muller, que habla de las āmalas lecturasā como condición de pensamiento propio y condición de escritura. Leer mejor es leer para el desvĆo y la desobediencia. A riesgo de alguna herejĆa. Confieso que alguna vez he leĆdo al pie de la letra. Confieso que he leĆdo en estado de alienación. Afortunadamente sigo aprendiendo.
Confieso que por eso escribo. Confieso que no le rezo a ningĆŗn dios.
* Lila MarĆa Feldman.
Psicoanalista y escritora.
@lifeldman
BibliografĆa general:
Aulgangier, Piera. āLos destinos del placer. Alienación, amor, pasiónā. Editorial Paidós. Buenos Aires, 1998.
Cicalese, Mercedes y Feldman, Lila: āDe-castraciónā
Feldman, Lila MarĆa, āEl lenguaje estĆ” vivo si con Ć©l nos podemos nombrarā, Diario PĆ”gina/12 ;
Feldman, Lila MarĆa āEl narcisoanĆ”lisis frente al espejoā. Revista TopĆa
Martin, Laura y Ceccato, Melina. āLa sagrada familia. ĀæEstĆ” el incesto prohibido?ā. Revista TopĆa
Muller, Eduardo. āLa angustia de las influenciasā. No rastreable. Publicado por el Colegio de psicoanalistas.
Neruda, Pablo. āConfieso que he vividoā. Seix Barral. EspaƱa, 1984.
Rodriguez Costa, Luciano. āLos procesos de subjetivación en psicoanĆ”lisis. El psicoanĆ”lisis ante el apremio de una revolución paradigmĆ”ticaā. Editorial TopĆa. Bs. As; Junio 2023.
Rozitchner, León. Revista TopĆa NĀŗ 48, noviembre 2006. Este texto fue leĆdo en las Jornadas āAcontecimiento Freudā organizadas por la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL), dedicadas al 150Āŗ aniversario del nacimiento de Freud, el 6 de mayo de 2006, disponible en https://www.topia.com.ar/articulos/edipos
Tajman, Pablo. āEl inconciente estĆ” estructurado ĀæCómo quĆ© lenguaje? A 40 aƱos del fallecimiento de Jaques Lacanā. Revista Froi
Tajman, Pablo. "¿Dónde empieza y dónde termina el psicoanÔlisis?" Revista Froi
Volnovich, Juan Carlos. āhttps://www.topia.com.ar/articulos/para-releer-freud-cien-a%C3%B1os-de-los-tres-ensayos-para-una-teor%C3%AD-sexualā, Revista TopĆa NĀŗ 44, agosto 2005.
Wiener, Gabriela. āHuaco retratoā. Random House. EspaƱa, 2022.
